La corta vida del perro


Nos llegó este hermoso texto y nos hizo recordar nuestro cuento Aprendiendo de Lola y Paco. Dice así:
Soy médico veterinario, y fui llamado para examinar a un Sabueso Irlandés de 10 años de edad llamado Belker… lo examiné y descubrí que se estaba muriendo de cáncer y tras llevar a cabo el procedimiento de eutanasia. Belker fue rodeado por la familia. El niño de 6 años, se veía tranquilo, y acariciaba al perro por última vez, junto a su familia y yo me preguntaba si él comprendía lo que estaba pasando.
Nos sentamos todos por un momento preguntándonos el porqué del lamentable hecho de que la vida de las mascotas sea más corta que la de los humanos. El niño de 6 años, que había estado escuchando atentamente, dijo: “Yo sé porqué”. – Dijo:
- “La gente viene al mundo para aprender cómo vivir una buena vida, cómo amar a los demás y ser buenas personas, ¿verdad?” El niño de 6 años continuó: “Bueno, como los perros ya saben como hacer todo eso , no tienen que quedarse tanto tiempo como nosotros”.
Por eso:
- Vive sencillamente.
- Ama generosamente.
- Quiere profundamente.
- Habla amablemente.
Recuerda, si un perro fuera tu maestro, aprenderías cosas como:
- Cuando tus seres queridos llegan a casa, siempre corre a saludarlos.
- Nunca dejes pasar una oportunidad para ir a pasear.
- Deja que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea un éxtasis.
- Duerme la siesta.
- Estírate antes de levantarte.
- Corre, salta y juega todos los días.
- Mejora tu atención y deja que la gente te toque y acaricie.
- Evita morder, un simple gruñido sería suficiente.
- En días de sol, acuéstate de espaldas en el pasto.
- Cuando haga mucho calor, toma mucha agua y recuéstate a la sombra de un árbol.
- Cuando estés feliz, baila..
- Deléitate en la alegría simple de una larga caminata.
- Sé leal.
- Nunca pretendas ser algo que no eres.
- Si lo que quieres está enterrado, escarba hasta que lo encuentres.
- Cuando alguien tenga un mal día, quédate en silencio, siéntate cerca y suavemente hazles sentir que estas ahí
¡Disfruta cada momento de cada día!
Como dicen: “El perro tienen más amigos que el hombre porque mueve más la cola que la lengua”.

Continúan adelante los bocetos de Aprendiendo de Lola y Paco


Estamos en una fase experimental, ensayando estilo y posición de los personajes del cuento ilustrado Aprendiendo de Lola y Paco. Son bienvenidas las sugerencias cariñosas.

Instrucciones para buscar a tu mascota


¿Se perdió tu gato o tu perro? La manera en que diseñes los afiches puede hacer la diferencia entre encontrarlo o no, ya que una comunicación clara y persuasiva hace que más personas se enteren y aumenta los ojos que estarán pendientes de verlo.

Ten presente también que algunas personas inescrupulosas, pocas afortunadamente, intentarán sacar partido de tu ansiedad por encontrarlo buscando algún beneficio personal. Por eso en caso de ofrecer alguna recompensa, pide que te describan el animal y no adviertas si la descripción esta bien o mal, pues irán afinando la descripción a medida que llaman.

Si la descripción corresponde a tu mascota, pídele a la persona que se encuentren en lugar público y abierto. Puede ser una estación de metro o una portería con vigilancia. También puede ser cerca de una estación de policía. Cumple con la recompensa y verifica que tu mascota esté bien con un médico veterinario.

Recuerda que las primeras horas son determinantes para encontrarla. A medida que pasa el tiempo disminuyen considerablemente las probabilidades de hallarla. Informa pronto a las tiendas, paraderos de buses y sitios cercanos. Apóyate en las fundaciones de ayuda animal para que publiquen la información a través de sus redes de contactos.

A manera preventiva, recuerda mantener a tu mascota con una placa colgada de su cuello en la que aparezca tu teléfono. También puedes instalar el chip subdérmico con la información de tu mascota que puede ser leido en petshops especializadas. Para los más sofisticados ya hay collares con GPS.

Aprendiendo de Lola y Paco

Estas son algunas de las cosas que he aprendido de mis maestros raros, mis perros. Proximamente comenzaré a publicar las ilustraciones del futuro ebook exclusivo de Comelibros.com

Se logra más con paciencia y besos que con regaños y bostezos.
Un día sin jugar es un día perdido
Se puede ser manso pero no menso
Los besos que valen la pena son con lengua
Todo esta bien si hay algo que comer, algo de beber, un rincón para dormir y alguien a quien querer.
Si te van a acariciar, que sea con rascada de panza incluida
Un baño de sol en la tarde es mejor que un baño de agua en la mañana
La vida es simple y hay que buscarle lo rico

Una vida de perros

Por: Humberto Eco
Una mujer salió a buscar hongos acompañada por una amiga y la perra de su amiga, fue picada por una avispa y cayó en un choque anafiláctico. Dejó de respirar y su amiga telefoneó pidiendo ayuda, pero esa ayuda tardaba en llegar porque estaban en un bosque tupido y era difícil determinar su localización exacta. De manera que el perro –en lugar de permanecer allí, lamiendo la mano de la mujer agonizante, como su instinto le hubiera mandado– salió como un cohete, cruzó el bosque, encontró a los rescatistas y los guió hasta el lugar correcto.

El etnólogo italiano Danilo Mainardi narró recientemente esta historia en el diario Corriere della Sera para ilustrar que los perros no están gobernados totalmente por el instinto –que exhiben también un comportamiento “inteligente”—.

El perro de esta anécdota no sólo hizo caso omiso de su instinto de permanecer con la persona lesionada, sino también elaboró un plan complejo que involucraba a varios humanos.

Esta historia, y los comentarios de Mainardi, traen a la mente la antigua y amplia literatura relacionada con la capacidad de los perros para razonar –y en particular las obras de los filósofos griegos—. Uno de los textos que ha tenido una influencia considerable en la posteridad es la Historia Natural de Plinio, escrita en el primer siglo. También se refiere a peces, aves y otras especies, pero se enfoca extensamente en la inteligencia canina. Plinio menciona un perro que reconoció al asesino de su amo en medio de una muchedumbre. Mordiendo y ladrando, el perro obligó al hombre a confesar su crimen. Después está el relato de un perro cuyo dueño fue sentenciado a muerte. El perro aulló lastimeramente ante el cuerpo de su amo, y cuando un espectador le arrojó un pedazo de comida, el perro lo llevó hasta la boca del hombre muerto. Cuando el cadáver del hombre fue arrojado más tarde al Tíber, el perro se arrojó al río para tratar de rescatarlo.

Pero, desde un punto de vista filosófico, el debate sobre la inteligencia canina ya había estado presente desde tres siglos antes de lo narrado por Plinio, entre los estoicos, académicos y epicúreos. Dentro del ámbito del debate de los estoicos aparece un argumento atribuido al filósofo Crisipo que sería retomado y popularizado casi cinco siglos después por Sexto Empirico. Sexto, filósofo e historiador griego, sostenía que los perros son capaces de razonamiento lógico y, para probarlo, escribió que un perro, habiendo llegado a una encrucijada de tres caminos, y tras detectar, mediante su olfato, que la presa no había seguido dos de los tres senderos, corría de inmediato por la tercera ruta, sin detenerse siquiera a olisquearla. Supuestamente, el razonamiento del perro era el siguiente: “La presa tomó esta ruta, o la segunda o la tercera; ahora bien, si no es la primera ni la segunda, entonces debe ser la tercera”.

Sexto dijo también que los perros poseían “logos” –o razón– porque comprendían cómo debían atender sus heridas: remover las astillas de sus patas, mantener inmóviles sus extremidades, encontrar las hierbas adecuadas para aliviar su sufrimiento. En cuanto a la cuestión de un lenguaje animal, es verdad que los humanos no podemos comprender plenamente el “idioma” de los animales; pero sí podemos discernir los tipos diferentes de sonido que hacen los perros en situaciones diversas.

Podríamos continuar citando a un contemporáneo de Plinio: Plutarco, en su ensayo “Sobre la inteligencia de los animales” argumentaba que si bien el razonamiento de los animales ciertamente es imperfecto comparado con el razonamiento humano, los animales efectivamente exhiben razonamiento en las formas en que se adaptan y escogen. Y en “Que las bestias brutas hacen uso de la razón”, responde a quienes piensan que es demasiado atribuirles razón a los animales –seres carentes de una noción innata de la divinidad– al señalar que tampoco todos los humanos creen en un poder divino.

En el segundo siglo, en su obra “Sobre la naturaleza de los animales”, Aeliano describe a los animales enamorándose de los humanos. En “Sobre la abstinencia de la comida animal”, escrita por Porfirio más de cien años después, el autor sirio, un neoplatonista, argumenta que la inteligencia animal es una razón para hacerse vegetariano. Estos son todos temas que han prevalecido hasta los tiempos modernos, incluso en los días actuales.

Aun si no hay una definición universalmente aceptada de la inteligencia canina, deberíamos ser más sensitivos acerca de este misterio. Y si es demasiado pedir que todos adopten el vegetarianismo, quizá aquellos dueños de perros que son menos inteligentes que sus mascotas podrían dejar de abandonarlos al lado del camino.

* Novelista y semiólogo italiano.

Amores Perros


Por: Carlos Andrés Naranjo-Sierra

“Mientras más conozco a los hombres, más quiero a mi perro”, dice el adagio popular, con sabor a desengaño. Lo cierto es que para mucho seres humanos, la compañía de un perro o un gato, es una experiencia tan, o más, valiosa que la de otro ser humano. ¿Es ésto normal?

El concepto de normalidad en psicología sigue siendo tema de debate, pero podemos afirmar que la tensión y el malestar habitual que producen las relaciones entre los Homines Sapientes (plural de Homo sapiens), es escasa en las relaciones de los animales de compañía con sus dueños.

¿Por qué? Son varias las razones, algunas de ellas:

No cambian fácilmente de amor: La relación filogenética (de la especie animal) de mutuo beneficio, que tenemos los perros, gatos y hombres desde hace miles de años, hace que la relación entre ambos sea bastante estable y se vea afectada, sólo ocasionalmente, por falta de entendimiento en el comportamiento de la mascota.

No tienen familia y amigos que visitar o que visiten: Una de las principales fuentes de conflicto entre las parejas, tiene que ver con las familias y los amigos de cada miembro, ya que son mundos ajenos que exigen un delicado equilibrio entre marcar límites y ceder. Con un animal de compañía, esta fuente de estrés es inexistente.

No usan tu tarjeta de crédito: Otra fuente constante de conflicto entre las parejas de Homines Sapientes tiene que ver con el uso del dinero. Por lo general, una de las partes siente que pone más o que el otro es algo desconsiderado. Los perros y gatos no conocen el valor simbólico del dinero y en consecuencia los tiene sin cuidado.

No hay excusas cuando uno quiere divertirse: La disposición para darle gusto al otro y divertirse, es casi permanente en el perro, aunque no en el gato, y esto hace que el ser humano controle fácilmente la situación. En el caso de dos seres humanos en cambio, la lucha por el poder y las excusas están a la orden del día con  expresiones ya comunes como “hoy no que tengo dolor de cabeza” o “quedé en salir con los de la oficina”.

Y sobretodo: No hablan: Aunque las tías digan que a los perros y los gatos “solo les falta hablar” realmente si hablaran comenzaríamos a tener conflictos de opinión. Su falta de lenguaje hablado es una ventaja a favor de los canes y los mininos pues hace que sus opiniones obedezcan a interpretaciones que hacemos a nuestro favor.

Es definitivo, las relaciones afectivas entre nosotros, los animales humanos, son más complejas y tienen más sofisticación debido a la capacidad de imaginar, prospectar, comprar. Lo que a veces es una ventaja, pero aves también una desventaja. En cambio las relaciones con nuestros perros y gatos, son más sencillas, más naturales, más genuinas.

* Director DoctorPulgas.org

Valla proadopción Doctor Pulgas y Corporación Raya


Gracias a la colaboración de Hercas Publicidad Exterior, Corporación Raya y DoctorPulgas.org (El Árbol de Naranjas SAS), fue posible esta hermosa valla que ahora pueden ver los viajeros de la Autopista Medellín-Bogotá a la altura del municipio de Guarne. Confiamos en que el mensaje de la adopción irá calando en nuestra región y que poco a poco serán más los perros y gatos adoptados y menos los abandonados.

Diez consejos para educar a tu perro

Logrará que su mascota siga y cumpla sus órdenes y tenga un mejor comportamiento. Los caninos siempre aprenden gracias a la dedicación de sus propietarios. Por ello, más que un etólogo o un veterinario que, por supuesto, podrán enseñarle, las personas que viven con el animal son los mejores maestros.

Así lo explica Ingrid Michael, etóloga y propietaria de Dog Resort. En sus palabras, “los perros aprenden a través del condicionamiento clásico y el condicionamiento operante, teorías de Pavlov y de Skinner”.

Explica que el clásico es cuando los perros aprenden por un estímulo, que genera en ellos una respuesta, por lo que reciben una recompensa. En cuanto al condicionamiento operante, se refiere a que el perro realiza algún comportamiento bueno y por ello recibe un refuerzo positivo (puede ser un comando de voz) para aumentar la frecuencia del mismo.

Aunque lo ideal es entrenar al perro desde que es pequeño, si el animal llega a sus manos ya siendo adulto, aún puede aprender aunque el proceso será más lento.

En cualquier caso, lo ideal es usar recompensas, para reforzar un comportamiento; y si lo que quiere es disminuirlo, utilizar correcciones sin que sean castigos severos.

Recuerde que los perros son animales de manada y deben aprender que el líder y los que dan las órdenes son los propietarios.

Un lugar para dormir
Desde que el cachorro llega a casa se le debe asignar el lugar donde pasará las noches. Por más que llore, no debe llevarlo a una de las habitaciones, pues es necesario que la mascota identifique y se acople al espacio que será suyo.

Llénese de paciencia
Los primeros días son los más duros. Para que el aprendizaje sea efectivo, todas las personas deben estar de acuerdo con lo que se le permitirá o no al animal, para no confundirlo.

Control de esfínteres
Si son cachorros, no podrán salir de casa hasta cuando tengan todas sus vacunas. Por esta razón, es necesario dejar un trozo de papel periódico cerca del lugar donde duermen y empezar a indicarle que ese es su lugar. Cuando ya esté más adulto, sí podrá llevarlo al parque.

Recompensas
Cuando el perro cumpla con cualquier indicación, que ya se le ha repetido, el propietario debe emitir un comando de voz que puede ser una palabra (siempre la misma) y luego premiarlo con algo que le guste, como una galleta. Siempre será mejor educarlos positivamente y no con castigos.

No se contradiga
Un gran error es ser permisivo con algo que no se quiere que el perro haga. Como son animales de manada, ellos deben entender que el alfa o líder son los dueños, y no él. Por esto, hay que ser constante con lo que se quiere lograr.

En las alturas
La cama y las sillas son espacios de altura, que para los perros indican dominio. Si usted no quiere que se suban a estos lugares, nunca lo permita. Bájelos cuantas veces sea necesario, pues si deja que sea así, el perro sentirá que ya tiene el control.

Cómpreles juguetes
Para evitar que los cachorros se distraigan con zapatos, ropa o muebles, manténgalos rodeados por juguetes, con los que sí podrá entretenerse. En el mercado también encontrará productos con un aroma que alejará al perro de esos sitios en los que usted prefiere que él no esté.

No le dé de su plato
Los alfa o líderes de la manada son los que comen primero. Por eso, el perro debe entender que primero comen las personas de la casa y luego, él. No deje que sus hijos lo alimenten con lo mismo que ellos comen, porque puede causar enfermedades en ellos o en el animal.

Establezca horarios
Usted debe fijar la hora de la comida y de ir al baño de su cachorro. No deje el plato con comida todo el día; solo en horas acordadas.

Al llegar a casa
No salude a su perro hasta cuando esté sentado y tranquilo. Si permite que se le lance encima, juega con él o lo deja ladrar, lo más seguro es que él aprenda a hacer lo mismo con los visitantes y extraños, lo que puede resultar incómodo.

Fuente: Eltiempo.com